jueves, julio 26, 2007


¿No son mis sentimientos iguales a los de los judíos? En la quietud de la noche ¿no espero la venida del Salvador, para liberarme de la esclavitud de los días? ¿No siento igual que los pueblos antiguos la profunda hambre espiritual? ¿No anduve en el camino de la vida, de noche, ebrio, perdido por los barrios desolados? ¿No es mi alma como una semilla tirada sobre una roca esperando germinar?