
Si estás más solo que la luna,
si te mueres de sed,
déjate convencer brindando a mi salud,
que los tragos los paga la vida.
Siempre somos tres:
La luna, un vaso y yo...


El 9 de julio comienzo el taller de pintura en Córdoba capital...



El fin muy cerca está, lo afrontaré serenamente,
ya ves, yo he sido así, te lo diré sinceramente.
Viví la intensidad y no encontré jamás fronteras,
jugué sin descansar y a mi manera.
Jamás viví un amor que para mí fuera importante,
tomé solo la flor y lo mejor de cada instante.
Viajé y disfruté, no se si más que otro cualquiera,
si bien, todo eso fué a mi manera.
Tal vez lloré, tal vez reí,
tal vez gané o tal vez perdí
ahora sé que fuí feliz, que si lloré también amé
y todo fué, puedo decir, a mi manera.
Quizás también dudé cuando mejor me divertía,
quizás yo desprecié aquello que no comprendía,
hoy sé que infierno fuí y que afronté ser como era
y así logré seguir, a mi manera.
Porque ya sabrás que el hombre al fin
conocerás por su vivir
no hay porque hablar, ni que decir,
ni recordar, ni hay que fingir,
puedo llegar hasta el final, a mi manera...




Dar clases en mi taller me apasiona, porque lo considero parte de mi pintura. Pensar en voz alta con mis alumnos y trabajar en conjunto me clarifica mis propias ideas y, sin pincel, siento que estoy pintando.
En mi taller me siento como un partero. Si bien puedo ayudar y puedo brindar mi experiencia de veintisiete años de trabajo, la criatura es de cada alumno. A lo sumo ayudaré a que el parto sea lo menos doloroso posible.
El taller es un lugar de encuentro con otros y con uno mismo.
Todo esto tiene que ver con una manera de sentir, pensar y obrar. En el taller hablamos de la vida, de todo lo que tiene que ver con la búsqueda de la verdad interior y cómo es el camino para plasmar el mundo que uno tiene adentro: las emociones y angustias. Por eso, la manifestación artística no puede ser decorativa.
El arte tiene que ver con la existencia y el espíritu tanto para aquel que lo hace, como para aquel que lo recibe.
En homenaje a Nicolás Menza... quién me dio la posibilidad de aprender de él.




La crucifixión de Jesús, por su trascendental importancia en el cristianismo, es una de las temáticas más reproducidas en el mundo del arte de los últimos 2000 años.
A los veintisiete días de mayo del año setenta

