
Yo en el 2007...







Hubo una época donde de noche sufrí mucho.Mis pesadillas me atormentaban y casi no dormía. Llegué a tener más de diez pesadillas por noche.
Les dejo tres de una misma noche del año 2001.
Primera:
Estoy en un micro que viaja a la costa. Me quiero bajar, no quiero ir a la costa. Pero no puedo bajar ni tampoco me dejan. Después de algún tiempo llegamos. Yo estoy con mis cuadros, empezamos a bajar y luego a caminar. Llegamos a una escalera de mármol enorme, se parece a un monumento o algo así. Me siento cansado por caminar mucho con el peso de mis cuadros. Comienzo a subir, me cuesta mucho. Al lado mío, acompañándome, hay una mujer. Subimos y subimos. Cuando al fin llegamos hasta arriba, miramos para abajo y podemos ver el micro en el que viajábamos. Se ve muy chiquitito por la altura. Acá arriba hay muchísimo viento que no nos deja caminar y tengo que hacer mucha fuerza para poder sostener los cuadros. Algunos comienzan a desarmarse. Empiezo a ponerme fastidioso. Ella me quiere dar un beso y yo no quiero, estoy preocupado por los cuadros. Me quiere hacer el amor y yo tampoco quiero. No se da cuenta que a mi me importan los cuadros.
Segunda:
Estoy de vacaciones con mi mamá en un Hotel muy lujoso donde nos tratan muy bien. En el Hotel están todos mis cuadros porque parece que hay que llevarlos a una exposición. Empezamos a acomodar la ropa, las cosas, y obviamente los cuadros porque nos tenemos que ir a la muestra. Comenzamos a caminar, caminamos muchísimo. Después de un tiempo estamos en el medio del campo caminando y el cielo comienza a nublarse, parece que es una tormenta. Mi mamá quiere ver los cuadros y para eso hay que sacarlos de las cajas donde los estábamos llevando. Aparecemos en un pantano y hay un mar con agua podrida. El viento de la tormenta hace que las olas sean cada vez más grandes. Mi mamá saca los cuadros de las cajas. Llueve. Le insisto en que los guarde pero ella no me escucha. Las obras se están mojando. Yo sufro y me pongo fastidioso. Rompe una ola muy grande y nos salpica con agua podrida. No hay salida. Veo que desde el fondo del mar se acerca una ola gigante y seguramente nos saldremos vivos.
Tercera:
Estoy en mi casa tranquilo barriendo cuando empiezo a sentir que la escoba no se mueve con tanta facilidad. Enseguida se queda dura, quieta y por más que haga fuerza no la puedo mover. Es como si alguien la estuviese sosteniendo con muchísima fuerza. Se mueve, la agarro fuerte pero no puedo, se mueve para todos lados. Estoy muy asustado. Me voy a mi taller para calmarme un poco y para mi sorpresa todas mis obras tienen tres dimensiones. Y se mueven. Tienen vida propia. Los personajes de mis obras me miran fijo a los ojos enojados. Me dicen que los deje tranquilos.

Alguna vez pensé en morir… Como todos…
O mentir, pero mentir de tal manera, que todo suceda.
Es como estar en la cama y pedir ayuda desde ahí.
Todos escuchan, pero equivocadamente festejan.
¿Qué festejan?
Esto es como todo, siempre pasa, siempre.
Arrebatarse del brazo del alcohol es bueno,
Salvo en estos momento en que,
Aunque sombríos y abatidos,
Mantenemos nuestra esperanza bien alta.





“El amor no es ciego en sí y, si convierte en ciegos a algunos amantes, no es por sí mismo sino por la innoble disposición del sujeto, como ocurre cuando las aves nocturnas se ciegan en presencia del sol. En lo que a él se refiere, pues, el amor ilustra, esclarece, abre el intelecto, haciendo penetrar en él toda cosa y suscitando milagrosos efectos.. El amor "muestra" por tanto "el paraíso" en el sentido de que abre la comprensión, el entendimiento y la vía de la acción a cosas altísimas; o, también, engrandeciendo -en apariencia al menos- las cosas amadas”.
"Dios es omnipotente y perfecto y el universo es infinito, si dios lo conoce todo entonces es capaz de pensar en todo incluido lo que yo pienso, Debido a que dios es perfecto y conoce todo, debe crear lo que yo pienso. Yo puedo imaginar un infinito número de mundos parecidos a la tierra, con un jardín del edén en cada uno. En todos esos jardines la mitad de los Adanes y Evas no comerán del fruto del conocimiento y la otra mitad lo hará, de esta manera un infinito número de mundos caerá en desgracia y habrá un infinito número de crucifixiones. De aquí puede haber un único Jesús que ira de mundo en mundo o un infinito número de Jesuses. Si hay un solo Jesús la visita a un número infinito de mundos tomara una infinita cantidad de tiempo, de este modo debe haber un infinito número de Jesuses creados por Dios".

Ayer caminaba con la avenida
Tenia tiempo de sobre, por lo cual, me metí a ver su estilo gótico lo que me interesaba mucho…
Al entrar me sorprendió la gente: Era horario de misa.
Vacilé un momento y decidí quedarme a escuchar. Me acerque despacito por el pasillo lateral y me senté en el segundo asiento.
Escuché con atención todo lo que se decía y poco a poco me fui emocionando. Las canciones, las imágenes de
Sentí por unos segundos una sensación de protección… si sí, me sentí resguardado.
En ese momento comenzó el ritual del cuerpo de cristo… se formó una fila y el cura entregaba la ostia. Dudé si en verdad merecía yo la bendición de cristo y con un poco de coraje formé parte de la fila…
Señor, me has mirado a los ojos. Sonriendo, has dicho mi nombre. En la arena, he dejado mi huella. Junto a ti…
Sonaba esa canción a todo volumen… lloré y lloré… llegué a estar frente a frente con el cura, quién me entrego la ostia y con temor la metí en mi boca.

Mauro caminaba absorto en sus pensamientos, miraba el mármol de las viejas tumbas que lo estremecían y pensó: “Hay que cumplir nuestro plan. Ese que hace millones de años viene celosamente cumpliendo la adormecida humanidad. Pero entre tanta gente inerte existieron espíritus graves, hombres que buscaron La Verdad y estuvieron tan cerca que fueron quemados por idiotas e ignorantes o encerrado en manicomios..”
Luego llegó a una lápida que decía:
Emilio Fatuzzo
22/04/1981 – 31/12/2003
Siempre culpable
No porque fuera terrible, sino por lo contrario:
Por su bondad, por su callada reserva, por su delicadeza.
No creía que su alma fuese apacible; casi con seguridad era atormentada.
Pero su tormento era recatado, hasta cortés.
-¿Quién es Emilio Fatuzzo? –preguntó Mauro intrigado.
- Era un amigo mío. –dijo el Loco con cierta nostalgia. Era un hombre que estuvo muy cerca de La Verdad, quizás más cerca de lo que él pensaba. Pero no hablo de las pequeñas verdades que aparecen todos los días en los diarios, sino que hablo de La Verdad, de La Gran Verdad.
-¿Sabés qué quería que le escriban en la tumba? Le preguntó el Loco a Mauro.
-No.
-Un día me dijo: Cuando me muera hacé que me escriban esta frase: “Aquí yace el pobre tipo que se equivocó de mundo”. Él siempre hablaba de esas cosas. Pero yo creo que no estaba en el mundo equivocado como él decía. Pobre, era buena gente.
Fragmento de "Los dioses de la noche." Emilio Fatuzzo 1999.

Primero van a romperte las bolas con que crees tu propia imagen, tu propio estilo.
Cuando lo logres van a empezar molestarte con que siempre haces lo mismo, con que sos un ladrón que te copias a vos mismo.
Y cuando les hagas caso y cambies tu imagen van a decirte que tu obra no tiene continuidad, ni relación, en el transcurso del tiempo.
Esto está lleno de gente de mierda…
La obra es mía y no me importa lo que pensas de ella.


Cierto día mi tío Ricardo (quién sufre de esquizofrenia y paranoia) tocó el timbre de mi casa a las 3 am. Asustados al ver que era el abrimos la puerta pensando una tragedia...
Hoy estuve frente al mar durante horas… parado descalzo en la arena sentía como poco a poco me enterraban las olas que mojaban mis pies.Pensé en todo… En Alfonsina Storni, en Virginia Wolf y en como lentamente fueron introduciéndose en el mar…
Después me metí con una mezcla de ansiedad y nostalgia y quedé flotando mirando al cielo durante más de una hora dejé que la corriente me arrastre varios metros sin preocuparme... ¿Existe mayor placer que este?

La noche del 3 de agosto de 1941 un prisionero de Auschwitz logra escapar. La ley de los alemanes decía que por cada preso que se fugara del campo de concentración, tenían que morir diez de sus compañeros.
Hicieron el sorteo 1-2-3-4...9...10 y al que le iba correspondiendo el número 10 era puesto aparte para echarlo a un sótano a morirse de hambre. De pronto al oírse el 10, el hombre a quién le correspondió ese número dio un grito y exclamó: “Dios mío, yo tengo esposa e hijos.”
Kolbe que no se encontraba dentro de los 10 prisioneros escogidos, se ofrece a morir en su lugar. El comandante del campo pregunta: "¿Por qué lo hace?" A lo que Kolbe responde: "No hay amor más grande que éste: dar la vida por los amigos."
El oficial acepta el cambio, y Kolbe es condenado a morir de hambre junto con los otros nueve prisioneros.
Diez días después de su condena y al encontrarlo todavía vivo, los nazis le administran una inyección letal el 14 de agosto de 1941.
Qué horror saber que estamos a años luz de ser capaces de efectuar este tipo de actos…

Avenida
Llueve bastante y el colectivo no viene. En mi cabeza suena What a wonderfull world.
Llevo media hora esperando… allá viene algo… pero no para porque viene lleno…
Quiero estar en mi casa… en mi taller.
Al lado mío esperando hay dos parejas y un hombre que me mira con una ceja levantada como si yo fuese su enemigo.
Empiezo a sentirme incómodo, cada vez llueve más.
Una tristeza enorme me desborda.
A una cuadra viene un hombre caminando bajo la lluvia… Vende rosas… Les ofrece a las parejas sin acertar, me mira y lo miro… ¿Cuánto salen?... Tres pesos cada una. Él está todo mojado…
Pienso en todo. En la pobreza, en la riqueza, en los trabajadores, en la vida, en la muerte. Todo me da tanta tristeza! ¿Vendiste mucho?... Por ahora nada... Bueno dame dos.
Después de media hora más de espera viene el colectivo… Subo todo mojado y manchado de pintura, con las dos rosas en la mano… La gente me mira extrañada… Piensan que soy un loco… Estoy al borde del llanto.
Una viejita me mira fijo… la miro y le ofrezco una rosa… No me la acepta (Era obvio).

Imagina que no hay paraíso,
Es fácil si lo intentas,
Ningún infierno debajo de nosotros,
Arriba de nosotros, solamente cielo,
Imagina a toda la gente
Viviendo al día...
Imagina que no hay países,
No es difícil hacerlo,
Nada por lo que matar o morir,
Ni religiones tampoco,
Imagina a toda la gente
Viviendo la vida en paz.
Imagina que no hay posesiones,
Me pregunto si puedes,
Ninguna necesidad de codicia o hambre,
Una hermandad del hombre,
Imagina a toda la gente
Compartiendo todo el mundo...
Pueden decir que soy un soñador,
Pero no soy el único,
Espero que algún día te unas a nosotros,
Y el mundo será uno solo.

Jacobo Fijman nació en 1898 y falleció en 1970 en el Hospital Borda de Buenos Aires, donde permaneció casi 20 años.
Su primera internación por problemas mentales es en 1921, dándosele el alta seis meses después. En 1942 lo recluyen por segunda y definitiva donde permaneció hasta su muerte. Durante ese período escribió numerosos poemas y dibujaba constantemente.
Era violinista y durante mucho tiempo se ganó la vida tocando el violín por las calles de distintas ciudades. Tocaba para ganarse la comida del día.
En el Borda siguió desarrollando su poesía, completando su expresión artística a través del dibujo, utilizando cualquier papel, servilletas y cartones.
Acá dejo uno de sus últimos poemas:
Demencia:
el camino más alto y más desierto.
Oficio de las máscaras absurdas; pero tan humanas.
Roncan los extravíos;
tosen las muecas
y descargan sus golpes
afónicas lamentaciones.
Semblantes inflamados;
dilatación vidriosa de los ojos
en el camino más alto y más desierto.
Se erizan los cabellos del espanto.
La mucha luz alaba su inocencia.
El patio del hospicio es como un banco
a lo largo del muro.
Cuerdas de los silencios más eternos.
Me hago la señal de la cruz a pesar de ser judío.
¿A quién llamar?
¿A quién llamar desde el camino
tan alto y tan desierto?
Se acerca Dios en pilchas de loquero,
y ahorca mi gañote
con sus enormes manos sarmentosas;
y mi canto se enrosca en el desierto.
Piedad!

Mis hijos serán artistas, o no serán nada,
les prohíbo cirujanos, arquitectos,
mucho menos banqueros, hombres de
Serán artistas, maravillas desde chicos
en el zapato de Reyes, el pincel;
en el otro zapato el de los colores.
Después les compró la bolsa la vida,
les doy almanaques de caballos,
les compro aparatos con cosquillas.
Los pongo contra el cielo,
les explico de Dios y de Van Gogh.
Mis hijos serán descalzos, errabundos detenidos, palpados de uno o más amores,
Hm! les encantarán, es claro, la pintura.
Andarán por tío vivos con palabras giratorias, tendrán amigos, enemigos, ex amigos.
Tendrán que empeñar su palabra, su café,
"pero no empeñarán nunca su pintura", les diré, "pues una pintura, es una pintura”...
Les regalaré una paleta y muchos pinceles...
Les haré pintar "cosas" en los retretes
Eso haré, eso serán...Y aquí va mi testamento:
Les dejo un repertorio de tristezas,
úsenlo... sólo de vez en cuando.
El día de mi muerte vayan todos al entierro;
lleven sacos colorados, lleven las pinturas;
toquen algo de Chopin...
o algo de blues...
Pero, cuidado, lleven las bufandas: en los cementerios se muere de amor y frío...
Y yo los amo tanto...!!!

Ayer fui a pescar a Entre Ríos con mi papá y mi abuelo y pensé en varias cosas…
Miraba el paisaje tratando de guardarlo en mi cabeza, pero ¿cómo hacer para eternizar un momento? ¿Cómo hacer perdurar por siempre un instante de fugaz felicidad? ¿Cómo acceder a lo Absoluto? O quizá, no era necesario fotografiar, escribir o pintar algo, ya que los grandes hombres de
Escribir sobre las enfermedades de África que diezman la población o sobre el simple canto de un pájaro. En este momento, en el que mueren miles de hombres en guerras inexplicables e inútiles y cientos de niños padecen de desnutrición, escribir sobre la historia de amor del vecino me parece una cobardía. ¿Pero no era que cualquier historia de las esperanzas y desdichas de un solo hombre, de un simple muchacho desconocido, podía abarcar a la humanidad entera y podía servir para encontrarle sentido a la existencia?
Foto: Mi padre y mi abuelo penscando en el río.

Pero, ya que debéis matar para comer y robar al recién nacido la leche de su madre para apagar vuestra sed, haced de ello un acto de adoración.
Y haced que vuestra mesa sea un altar en el que lo puro y lo inocente, el buque y la pradera sean sacrificados a aquello que es más puro y aún inocente que el hombre.
Cuando matéis un animal, decidle en vuestro corazón: El mismo poder que te sacrifica, me sacrifica también; yo seré también destruido.
La misma ley que te entrega en mis manos me entregará a mí en manos más poderosas.
Tu sangre y mi sangre no son otra cosa que la savia que alimenta el árbol del cielo.
Y, cuando mordáis una manzana, decidle en vuestro corazón:
Tus semillas vivirán en mi cuerpo.
Y los botones de tu mañana florecerán en mi corazón. Y tu fragancia será mi aliento.
Y gozaremos juntos a través de todas las estaciones.
Y, en el otoño, cuando reunáis las uvas de vuestras vides para el lagar, decid en vuestro corazón:
Yo soy también una vid y mi fruto será llevado al lagar. Y, como vino nuevo será guardado en vasos eternos.
Y, en el invierno, cuando sorbáis el vino, que haya en vuestro corazón un canto para cada copa.
Y que haya en ese canto un recuerdo para los días otoñales y para la vid y para el lagar."


Una noche de 1938 se realizó una fiesta con drogas, alcohol y prostitutas en el taller de Oscar Domínguez en la cual estaban invitados todos los pintores surrealistas.
Víctor Brauner quien hacía 7 años que pintaba autorretratos con una obsesión ocular (como se puede ver en la imagen), estaba sentado conversando con Esteban Frances.
Domínguez, borracho, drogado, loco y furioso lanzó un vaso contra Frances que tuvo el reflejo de apartarse, por lo cual impactó en el rostro de Brauner quitándole un ojo.
“Quise hacer un retrato minúsculo de mi mismo delante de un espejo…Quité un ojo. Y bien, es este ojo el que me han quitado, la herida era idéntica.” Brauner.
La obra es de Brauner “Autorretrato” 1931.



Hay días en que me levanto con una energía que me hace sentir que soy capaz de cambiar el mundo.
Hay días en que no soy capaz de ayudar ni a mis más allegados.
Hay días en que veo la felicidad tan imposible, tan lejana… eso me hace mal.
Hay días en que tirarme en la cama y escuchar una obra de Chopin me hace extraordinariamente feliz.
Hay días en que miro mis obras y las veo muy buenas y siento que realmente voy transitando el camino que quiero.
Hay días en que miro mis obras y me avergüenzo de haber producido tanta mierda que no sirve para nada.
Hay días en que quiero ser el pintor más importante del siglo XXI.


En la música, la más abstracta de todas las artes, el problema de la forma y del contenido se presenta con muchas dificultades. Porque el contenido en la música se comunica de muchas maneras. Por eso la línea divisoria entre el contenido y la forma es difusa.
La música sólo llega a ser un verdadero arte cuando lo espiritualmente importante se expresa adecuadamente en el elemento sensible de los sonidos o más directamente por medio de palabras, pero sólo si estos funcionan melódicamente y sus relaciones son armónicas.
Esto es lo que para mí hace Cuentos Borgeanos. Una banda muy buena que está ganado el lugar que se merece…
Y para terminar cito a Hegel:
“El músico tendrá que poner el alma en sonidos dispuestos en determinadas relaciones tonales y, en este sentido, elevar la expresión a la categoría de un elemento hecho por y para el arte únicamente.”
"A los ojos de otros, mis obras son como las nubes ante el relámpago y las estrellas: inútiles... Expulsa la realidad de tu canción, porque es vulgar... Los único que debe hacer el artísta es laborar misteriosamente, con los ojos puestos en el Nunca."